lunes, 9 de noviembre de 2015

Me gusta no me gusta

No me gusta dormir. Me gusta acariciar las cubiertas de los libros justo antes de abrir sus puertas y zambullirme en ellos. Me gusta el aroma excitante que acompaña al ronroneo de la máquina de café por la mañana. El ruido de las cucharas y las conversaciones que flotan en el American Bar, mientras trato de esbozar alguna idea, enfrascado. No me gusta aquel señor impertinente que grita sus opiniones. No me fío de la gente en traje ni de las mujeres con excesivo maquillaje y bisutería. No me gusta la gente que conduce con gorra o usa gafas de sol en días nublados. Me gusta la calma antes de la tormenta, las palabras sencillas que cuentan muchas cosas. Cómo Cortázar. Me gusta estar a tu lado, aunque estemos callados.
Me gusta almorzar contigo en la escalera que lleva al patio, con el sol calentándonos a nuestra espalda, mientras desmigamos nuestras preocupaciones mordisco a mordisco.